El 1 de diciembre de 1951, y por petición de varios vecinos, el cuerpo de bomberos de Peñaflor formó y fundó la quinta compañía en Maipú, y para una inundación ocurrida en el año 1953, falleció en un acto de servicio el voluntario Eduardo Ramírez Mazzoni, de aquella compañía, acto que gatillo la formación de un nuevo Cuerpo que es el actual Cuerpo de bomberos de Maipú, fundado el 21 de mayo de 1954.
Esta es la historia de ese Hombre.
EDUARDO RAMÍREZ MAZZONI, Nació el 14 de enero de 1932, ingresa a la Quinta Compañía perteneciente al Cuerpo de Bomberos de Peñaflor el 30 de enero de 1953, jura como voluntario el 06 de de Febrero de 1953, el 29 de Julio del mismo año es nombrado Secretario de Compañía.
Desde el 17 de Agosto de 1953, Santiago es azotado por un fuerte y crudo temporal. Durante cinco días nuestra Compañía acude a un sin número de llamados, son tantos los llamados atendidos, que el capitán de Compañía, Don JUAN DURAN VALENZUELA da la orden de no salir más, ya que los Voluntarios no contaban después de cinco días de intensas lluvias, con ropa para continuar con el trabajo de rescate de personas anegadas.
Así el 21 de Agosto de 1953, Carabineros, quienes manejaban la sirena, llaman a los Voluntarios de la Quinta de Maipú a rescatar a dos ancianos que estaban aislados en el sector de Rinconada de Maipú. El camión Municipal utilizado para trasladar a los Voluntarios se dirigía raudo al sector del rescate, los ancianos aislados días atrás habían sido tratados de ser rescatados del lugar, pero éstos se negaron a salir por temor a perder sus bienes. Pero el nivel de las aguas era descontrolado, el caudal absolutamente desbordado causaba estragos en la población.
En el lugar, Eduardo Ramírez, confiado en su juventud (22 años) y dotado de una excelente condición física se lanza al caudal en busca de los ancianos, pero la naturaleza fue más fuerte que su juventud. El frió y el torrente lo vencen, cubriendo así, nuestros pendones de luto.
Eduardo con su muestra de heroísmo nos deja un ejemplo de vida, que hoy es el ejemplo que generaciones de primerinos han abrazado. La vida nos prepara para aceptar la muerte de nuestros padres, pero nunca los padres estarán preparados para perder un hijo, Eduardo, hijo de Don José Miguel Ramírez Soto, Voluntario y Tesorero de la Compañía, tuvo que aceptar lo que el destino escribió para su hijo, quizás cualquiera de nosotros se hubiese marchado, pero Don José miguel continuó con más ganas trabajando por la Primera, entregó a su hijo a la causa y siguió luchando para hacer de nuestra Compañía la mejor. Su madre, la señora María , siempre nos acompañó en nuestras actividades. Fue la Madrina de la " Menche " a la cual cubrió con una mantilla tejida con sus propias manos, en 1971 fue Madrina del " Dino ", en 1985 la señora María parte a reunirse con Don José Miguel y con su hijo Eduardo , quedando grabada en nuestra memoria para siempre la Familia RAMIREZ MAZZONI.